Ciudad de México, a 9 de octubre de 2025
Desde Católicas por el Derecho a Decidir México expresamos nuestra profunda preocupación ante la reciente reforma aprobada por el Congreso del Estado de Chihuahua que prohíbe el uso del lenguaje incluyente en las escuelas de educación básica, así como por iniciativas similares impulsadas en otros estados, como Nuevo León.
Estas decisiones representan un grave retroceso en materia de derechos humanos y libertades, y evidencian una estrategia conservadora y fundamentalista que busca limitar el reconocimiento de las diversidades y el ejercicio pleno de los derechos humanos en el estado.
En un contexto donde el Congreso de la Unión y las políticas de igualdad sustantiva desde el gobierno federal con las reforma al artículo 4ª constitucional que ya ha reconocido el uso del lenguaje incluyente, y donde se avanza a nivel nacional y local hacia su integración institucional, resulta alarmante que legislaturas estatales opten por medidas que restringen el derecho a nombrar y ser nombradas, negando a las personas su identidad.
Si bien el texto modificado de la legislación no prohíbe de manera explícita el uso del lenguaje incluyente, la intención detrás de reforzar el “uso correcto de las reglas gramaticales” del español, según han declarado públicamente sus promoventes, busca desincentivar su promoción y normalización en los espacios educativos. Este tipo de reformas, aunque encubiertas bajo argumentos lingüísticos, responden a una postura ideológica que pretende limitar la expresión de la diversidad y frenar los avances hacia una educación con perspectiva de derechos humanos y de igualdad.
Para Católicas por el Derecho a Decidir México, el lenguaje incluyente no es una ideología ni una moda, sino una herramienta política, ética y pedagógica que:
- Reconoce y dignifica todas las identidades.
- Contribuye a eliminar prácticas discriminatorias.
- Promueve una cultura de respeto, igualdad y justicia.
Negar el derecho a usar lenguaje incluyente es negar la existencia de quienes históricamente han sido excluidas. Estas reformas no solo invisibilizan a las personas diversas, sino que legitiman discursos de odio y exclusión, contrarios al principio de dignidad humana que debe guiar toda acción pública.
Desde CDD México respaldamos el uso del lenguaje incluyente en todos los espacios públicos, educativos y comunicativos, como una expresión de respeto, libertad y reconocimiento a la diversidad humana.
Porque el lenguaje construye realidades: nombrar es un acto de justicia.
Católicas por el Derecho a Decidir México
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